
15 AÑOS CAMBIANDO HUMO POR AIRE
«En mi juventud el no fumar estaba mal visto. Yo he fumado en los aviones, en los hospitales, ibas al médico y el médico te recibía fumando, en las películas el que no fumaba era el discriminado o al que mataban», Javier García, fumador.
The Stubs: DANIELA ALVEAR OCAMPO / PAULA YVONNE BLANQUER ADAM / DAVID CARCEL APARICI / LAURA CLIMENT RUBIO / HÉCTOR FERNÁNDEZ LIRA / ANA GARCÍA BELLIDO / PAULA GAYUBAS BALAGUER / DAVID OJEDA ORTIZ / BERTA SALAFRANCA LÓPEZ
Hoy en día sería impensable encender un cigarro en el interior de un restaurante, fumar en los colegios o ver al presentador de un programa de televisión con el cigarrillo en la mano. Aunque no hace tanto tiempo que este tipo de acciones estaban normalizadas. Fue con la entrada en vigor de la Ley Antitabaco en 2006, y su refuerzo en 2011, lo que cambió por completo la relación con la nicotina.
Hace 15 años se iniciaron las restricciones contra el tabaquismo con el objetivo de disminuir el número de fumadores y evitar las enfermedades contraídas en consecuencia. Las medidas tomadas se centraron en impedir fumar en clase, consultas médicas, despachos y restaurantes, priorizando la salud de los ciudadanos al disminuir la cantidad de espacios públicos en los que estaba permitida la actividad.
«Una ley muy necesaria, en lugares tanto públicos como privados, ya que el tabaco es causa de una gran incidencia y prevalencia de enfermedades», opina Celia Milagros Sanz, médico analista durante 19 años en el Laboratorio de la Dra. Celia Sanz García de asistencia privada y profesora encargada del curso de Farmacología I y II Y Nutrición y Dietética en la Escuela de Enfermería del Hospital General de Valencia. Como explica la doctora, tanto los fumadores activos como pasivos, sufren los efectos perjudiciales del tabaco. Entre ellos, se encuentran cuantiosas enfermedades: pulmonares, cardiovasculares, cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer, como señala Sanz.
Entidades como la Asociación Azahar de Castellón promueven la prevención del tabaquismo y sus consecuencias. Para ello, se encarga de ofrecer programas informativos de actuación sobre los diferentes tipos de enfermedades respiratorias. Asimismo, con la intención de evitar la adicción en los jóvenes, se tomó la medida de acercar el conocimiento de los efectos nocivos del tabaco a las nuevas generaciones. Por petición de los institutos y escuelas de Castellón, se impulsaron en 2013 cursos de prevención de sustancias adictivas en los colegios, impartidos por médicos o asistentes sanitarios.
«Ahora la información de lo que ocurre, de las enfermedades derivadas del tabaco y todo eso, la tenéis. Hace años, cuando yo era pequeña, no», señala la ex fumadora Mari Carmen Martí. La concienciación social ha supuesto una gran diferencia y ha transformado el pensamiento de la sociedad sobre el tabaco con respecto a cómo se entendía antes. «Una cosa que ha cambiado absolutamente es cuando te sales de un sitio a fumar y te encuentras a los colegas reprimidos fumadores [···] es muchísimo más fácil hacer amistades porque nos sentimos perseguidos», comparte Javier García su experiencia.
Martí explica cómo se vivió la implantación de la ley en el 2006: «Se veía como una barbaridad… “vamos a ver esta gente del gobierno cómo nos va a dejar ahora sin fumar en el restaurante”. Ya llevaba tiempo que se tenían que haber previsto las separaciones y todo pero no se hacía. No se hacía porque daban por hecho que era algo que no iba a durar». Menciona la medida inicial de la reforma en la ley antitabaco del 2011 que optó por distinguir zona fumadora y no fumadora en restaurantes, la cual apenas duró unos meses.
La prohibición por completo del tabaco en el interior de establecimientos cerrados perjudicó la economía de la hostelería. Así lo explica Jose Antonio, del restaurante de Almassora El rincón de Jose Antonio: «A mí me ha afectado muchísimo [···]. Antes los clientes venían, después de la comida se hacían su puro, su cigarro… después se hacían su copa y todo eso pues repercute: más dinero, más caja, más facturación. Al haber tantas restricciones pues ya no te vienen esos clientes».
Aún así, todavía queda hacer frente al futuro de la ley, actualmente en debate. El Ministerio de Sanidad baraja la posibilidad de prohibir fumar en las terrazas como consecuencia del Covid-19. No obstante, la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica) recomienda ir más allá y aumentar las restricciones en espacios públicos abiertos como estadios y playas, incrementar el precio del tabaco y eliminar las marcas de las compañías tabaqueras en los paquetes, entre otros.
